1647: EL "TERREMOTO MAGNO" QUE DESTRUYÓ EL SANTIAGO COLONIAL

El terremoto de 1647, conocido también como el "terremoto magno", es uno de los episodios sísmicos más importantes dentro de la historia de la ciudad de Santiago. Ocurrido en plena época colonial, un día 13 de mayo, el sismo -que sobrevino pasada las 22 horas, habría "reducido a escombros todos las construcciones de la capital" -como señala el historiador Alfredo Palacios- con la sola excepción de la Iglesia de San Francisco, la que de igual manera perdió su torre y parte de los muros de su convento.  Edificios como la Real Audiencia, el palacio del gobernador, el ayuntamiento, la cárcel, parte del hospital San Juan de Dios y la Catedral -como menciona Carlos Lanza en su libro Catástrofes de Chile- se derrumbaron. A los importantes daños materiales, hay que agregar el costo en vidas humanas: más de 1000 personas fallecieron en la capital, y unas 200 más perecieron en las chacras y estancias cercanas a Santiago, todo esto en una ciudad que no sumaba más de 5000 habitantes a la fecha.

La magnitud del terremoto de 1647, así como sus consecuencias materiales y sociales, suscitaron rápidas reacciones en las autoridades políticas y eclesiásticas de la época, quienes no tardaron en escribir a Madrid y Roma, respectivamente, para solicitar ayudas económicas en pos de reconstruir la ciudad. Gracias a esas acciones, hoy contamos con un alto número de documentos, en particular cartas y crónicas, que describen este trágico evento así como sus efectos; aquello nos permite, hasta el día de hoy, seguir aprendiendo tanto de este terremoto en sí mismo, como de la sociedad del Chile colonial, entre otras cosas.

Los invitamos a leer algunos fragmentos de estos útiles documentos, gracias a los que hemos podido conocer y recordar hoy este episodio crucial dentro de la historia sísmica de nuestro país.

ficha resumen

Fecha: 13 de mayo 1647

Hora: 10:30pm

Epicentro aproximado: Zona nor-oriente de la actual RM

Magnitud aproximada: 8,5

Zonas afectadas: Entre el río Choapa (actual Región de Coquimbo) y el río Maule (actual Región del Maule), con mayor intensidad en la actual Región Metropolitana

Víctimas: más de 1000 fallecidos 

para saber más

LIBROS
  • Miguel Luis Amunátegui; El terremoto del 13 de mayo de 1647, Rafael Joder Editor (1882). Disponible vía Memoria Chilena aquí. 
  • Carlos Lanza; Catástrofes de Chile. Álbum de prensa de antaño. RIL Editores (2012)
  • Alfredo Palacios; Historia ilustrada de los Megaterremotos ocurridos en Chile entre 1647 y 1906, Ediciones Universitarias de Valparaíso, Valparaíso (2017); Fuentes para la historia sísmica de Chile, ediciones del Centro de Investigaciones Diego Barros Arana (2016). 
  • Mauricio Onetto; Temblores de tierra en el Jardín del Edén, ediciones del Centro de Investigaciones Diego Barros Arana (2017). 
 
SITIOS
  • "El terremoto magno", En Archivo Nacional de Chile. Disponible aquí.
  • "Reseña: La procesión del Cristo de Mayo: tradición que actualiza la memoria", En Archivo Desastre. Disponible aquí.

extractos de crónicas y relatos

"A trece de Mayo de este año de 647 como a las diez y media de la noche hubo en esta ciudad de Santiago de Chile un terremoto o temblor que duró como tres credos rezados, y con tan grande estrépito y violencia que la arruinó toda por el suelo. Y así mismo los pueblos y parte de las estancias de su jurisda desde el rio de Maule al de Chuapa que son más de 80 leguas sin dejar templos, conventos ni edificios que no asolase y derribase. La tierra abrió algunas grietas por donde salió copia de agua, los ríos crecieron y los cerros y caminos se derrumbaron [...] Castigo justo de la mano de Dios, pero benigno y misericordioso según nuestros grandes pecados. Los antiguos nacidos aquí sólo traen a la memoria que oyeron a sus mayores que hubo aquí otro terremoto ochenta años ha, que arruinó parte de lo que entonces estaba edificado”

"Carta de Miguel de Lerpa al rey, Santiago, 23 de mayo 1647". En: Claudio Gay, Historia física y política de Chile. Documentos sobre la historia, la estadística y la geografía de Chile (1852)

“duró el rumor y estruendo como el espacio de cuatro credos, no dejó altar donde celebrar otro día ni orar aquella noche, ni vocación devota, que no se enterrase, no el Smo. Sacramento se pudo sacar en las más iglesias hasta que en la de la Merced de su sagrario donde sólo se reservó se trajo en procesión a la plaza, no quedó ni una campana ni instrumento con qué convocar al pueblo y toda aquella noche tembló por muchas veces y no ha cesado día alguno de repetir tres y cuatro veces interpolándose algunos en que ha cesado…”

"Carta de Nicolás Polanco al rey, Santiago, siete de junio 1647". En: Claudio Gay, Historia física y política de Chile. Documentos sobre la historia, la estadística y la geografía de Chile (1852)

"A 13 de Mayo de este año 47, a las 10 y media de la noche […], súbito vino un temblor y terremoto tan horrible y espantoso que en menos de cuatro credos asoló y derribó […] los edificios de esta triste y afligida cuidad […] En tan repentino suceso, que sobrevino sin rumor ni ruido antecedente, como suele en otros temblores […] parecieron más de mil personas, como dice en su relación la Real Audiencia,[…] se oyeron herir los peñascos que están sobre el cerro Santa Lucía, caballero y contiguo a la ciudad, del cual se desgajaron dos de formidable grandeza […]"

"Carta enviada desde Lima por el padre Juan González Chaparro al padre Alonso de Ovalle, quien estaba en Roma". En: Marco Cisternas; “El terremoto de 1647 de Chile central como un evento intraplaca: ¿otra amenaza para Chile metropolitano?” (2012)

"El aspecto de la ciudad era congojoso. Todos 1os habitantes se hallaban a cielo raso. No tenían qué comer, ni aun qué beber. Las acequias habían sido cegadas por 1os escombros. Solo por algunas de ellas, corría una agua barrosa, semejaste a cieno diluido. Los de más aliento se ocupaban en consolar i auxiliar a los muchos enfermos de cuerpo o de ánimo, en buscar si aún quedaban vivas algunas personas entre las ruinas, en sepultar a los muertos. Estos fueron muchos. Se hacen subir a más de mil.

El número de niños, ya dormidos en sus camas a la hora del terremoto, que habían perecido, era muy considerable. Tal desgracia tenía despedazado el corazón de las madres.

Los cadáveres se transportaban por carreteras a los distintos campos santos o cementerios que había junto a las iglesias. El obispo hizo curas a todos los eclesiásticos para que atendiesen a los entierros.

Sin embargo, la tarea era tanta, que no alcanzaban a desempeñarla. La vista de aquellos cuerpos mutilados renovaba y acrecentaba el dolor de los consternados sobrevivientes.”

Miguel Luis Amunátegui;

El terremoto del 13 de mayo de 1647 (1882)

dibujos y grabados

© 2019 ARCHIVO DESASTRE

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