[Opinión] La memoria frente a los desastres: usos y desafíos

 

 

El aparente aumento y fuerza de los desastres llamados naturales ha sido un tema de preocupación para los Estados y los organismos internacionales durante los últimos años. Por diversos medios, los países y las regiones del mundo están buscando cómo reforzar sus mecanismos de prevención; y aun sabiendo que muchos de los fenómenos que producen desastres – huracanes, terremotos, erupciones volcánicas o lluvias torrenciales- no se pueden evitar, lo que sí se sabe es que las comunidades sí pueden prepararse cada vez más y mejor frente a ellos, y allí el rol de la memoria ha comenzado a ocupar un lugar cada vez más relevante.

 

Y cuando hablamos de memoria, hablamos de algo más que simples recuerdos o imágenes almacenadas en nuestra mente, resistiendo al olvido espontáneo. Nos referimos al acto consciente, generalmente colectivo y público, de mantener presente nuestro pasado y nuestras vivencias comunitarias; en el caso de los desastres, se trataría de poner en valor esa historia común que se articula en torno al evento catastrófico, y cuyo rescate tendría diversas consecuencias.

 

Para la psicología, por ejemplo, la memoria y la conducción de los recuerdos asociados a una experiencia disruptiva, cumplen un rol fundamental en la sanación y la salud mental en contextos de desastre; aquí además entran en juego nociones como el olvido, el ritual y la conmemoración, que son importantes para la recuperación individual y la del colectivo.

 

Por otro lado, desde una mirada política y administrativa, la memoria de los desastres vividos nos entrega un conocimiento fundamental sobre el territorio, que puede prevenir futuros eventos. El recuerdo se erige así como un testimonio necesario sobre un pasado que no se debe olvidar, precisamente para que no vuelva a ocurrir, y donde el discurso de la memoria actúa como soporte para el aprendizaje, a modo de advertencia para las futuras generaciones.

 

Finalmente, ciertos ejercicios de memoria asociados a los desastres, buscan también dar cuenta de una experiencia común que, a pesar de sus ribetes negativos, constituye identidad local. Desde la antropología, los desastres se definen, entre otras cosas, por su carácter colectivo y las consecuencias materiales y simbólicas que su desarrollo deja en una comunidad particular; identificar, reconstruir y poner en valor esas memorias, entonces, es también una forma de rescatar la propia historia de las diferentes comunidades, cuyo sentir a veces es omitido por los grandes relatos nacionales o regionales.

 

En Chile, donde la historia del territorio ha estado marcada por diversos desastres, la construcción de la memoria catastrófica parece más que necesaria. Hasta el momento, sin embargo, pocos son los ejercicios que se han detenido a recopilar esos discursos, aunque la voluntad mostrada desde la sociedad civil –colectivos de trabajo, conversatorios, exposiciones o incipientes museos- hace pensar que avanzamos, aunque lento, por un buen camino. En ArchivoDesastre.cl, buscamos precisamente ser un aporte en este recorrido, identificando, recopilando y poniendo en valor las diversas memorias asociadas a los eventos catastróficos de nuestra historia; es nuestro aporte a la construcción de una identidad común, articulada en torno a una característica territorial que nos define –los desastres- pero también de una forma propositiva: para aprender del pasado, para prevenir el futuro y para sanar desde el presente.

 

Please reload

Entradas recientes
Please reload

Archivo
Please reload

Etiquetas
Síguenos
  • Icono social Instagram
  • Facebook Basic Square
  • Twitter Basic Square

© 2019 ARCHIVO DESASTRE

  • Grey Facebook Icon
  • Gris Icono de Instagram
  • Grey Twitter Icon
  • Grey LinkedIn Icon