[Reseña] Los principales tsunamis de la historia de Chile

5 Nov 2018

La lista de terremotos en Chile es amplia. Muchos de ellos han pasado a la historia por sus grandes consecuencias materiales; algunos han derrumbado ciudades completas, otros han contribuido a la crisis de los gobiernos de la época; otros han desencadenado el traslado de poblados completos, y otros han marcado la memoria social hasta el día de hoy, traspasando el recuerdo de generación en generación, confundiendo a veces la realidad con su representación.

 

Otros terremotos, además, son recordados por haber desencadenado grandes maremotos, un fenómeno donde el mar se recoge y sale con fuerza sobre la costa, en un movimiento de ida y vuelta que arrastra con todo lo que encuentra a su paso; estos eventos, que suceden a terremotos de gran magnitud que han tenido su epicentro en la costa o muy cerca de ésta, también ocupan un lugar importante en la memoria colectiva de nuestro país, especialmente por sus niveles de destrucción así como por los trazos que han dejado sobre el territorio costero.

 

Chile también ha tenido varios maremotos o tsunamis a lo largo de su historia. Aquí les hablaremos de algunos de los más importantes:

 

 

1960: El gran maremoto que cambió la historia chilena

El 22 de mayo de 1960, pasadas las 15 horas, se produjo en la zona centro-sur de Chile el terremoto más grande del que se tenga registro en la historia del mundo. El sismo de M9,5 azotó varias regiones del país y provocó luego un tsunami que destruyó ciudades, pueblos y caletas desde la costa del Bío-Bío hasta la Isla Grande de Chiloé,  en lo que constituye el peor desastre sísmico de Chile.

Concepción, Bahía Mansa, Valdivia, Llanquihue, Puerto Saavedra, Puerto Montt, Castro y Juan Fernández son sólo algunas de las ciudades y localidades que sufrieron gravemente con la feroz entrada del agua, que arrasó con la costa e inundó ríos y lagos hacia el interior. La fuerza del movimiento de tierra y luego del mar fue tan fuerte, que se sabe que el terreno de la zona cambió en varios puntos: en algunos lados se hundió, y en otros lados la tierra emergió, cambiando el paisaje de la zona.

Por otro lado, la ola generada por el sismo fue inmensa, y hoy se sabe que ésta habría cruzado todo el Pacífico, llegando hasta Japón, Filipinas, Nueva Zelanda y el archipiélago de Hawai, donde también produjo inundaciones que cobraron la vida de varias personas.

 

2010: El maremoto del Bío-Bío

El 27 de febrero de 2010, pasadas las 3:30 de la madrugada, un megaterremoto se produjo en la zona centro-sur de Chile, afectando a ocho de las entonces 15 regiones del país. Posteriormente, un maremoto impactó las costas chilenas, destruyendo numerosas localidades y cobrando la vida de centenares de personas. Las regiones más afectadas por la fuerza del mar fueron el Maule y el Bío-Bío (donde se ubicó el epicentro), aunque el oleaje de la costa chilena sufrió alteraciones desde la Región de Coquimbo hacia el sur. El tsunami producido por el terremoto también alcanzó al Archipiélago de Juan Fernández, destruyendo viviendas y dejando varias víctimas fatales.

 

1730: El tsunami que devastó al Valparaíso colonial  

La madrugada del 8 de julio de 1730, tal como lo describen las crónicas de la época, un enorme terremoto azotó el entonces Reino de Chile, dejando daños desde la ciudad de Coquimbo hasta la antigua Concepción. Debido a su magnitud y los destrozos provocados, el sismo fue calificado, según lo señala Vicente Carvallo y Goyeneche (1875-1876), como “uno de los más terribles estremecimientos de tierra que se han experimentado en América”. El terremoto, cuya magnitud hoy se calcula en 8,3, vino acompañado de un tsunami que destrozó lo poco que quedó en pie de la incipiente ciudad-puerto de Valparaíso. La ola producida por el sismo habría sido tan grande, que se piensa que ésta podría haber impactado incluso la costa japonesa, como sucedió también en 1960.

 

 

1922: el sismo más importante de la historia de Atacama

El 10 de noviembre de 1922, cerca de las 12 de la noche, tuvo lugar un feroz terremoto en la actual Región de Atacama, considerado hoy como el episodio sísmico más importante de la zona y cuya número de víctimas fatales se aproxima a las 1000 personas.

El sismo del 10 de noviembre provocó un gran tsunami que afectó la costa de Atacama, así como a la actual Región de Coquimbo, donde el mar salió de varias cuadras, adentrándose en las ciudades.

Caldera, Chañaral, Huasco y Carrizal Bajo en Atacama, así como Tongoy, Los Vilos y la ciudad-puerto de Coquimbo en la provincia del mismo nombre, fueron las localidades más afectadas por la fuerza del mar y sus olas.  

 

 

 

1868: La destrucción la ciudad-puerto de Arica

El 13 de agosto de 1868 un gran sismo destruyó prácticamente toda la ciudad de Arica, tanto por la fuerza del movimiento así como por el tsunami que éste luego provocó.

Según testimonios, el sismo comenzó pasadas las 5 de la tarde; primero de manera suave, de Oeste a Este, y luego dando paso a un feroz terremoto que habría durado al menos cinco minutos -aunque algunos aseguran que alcanzó los 7 u 8 minutos.

Como resultado se generó también un maremoto que arrasó con el puerto y parte del centro de la ciudad. La fuerza de las olas habría sido de tal magnitud, que éstas arrasaron con todo a su paso, acarreando muebles, mercaderías, trozos de viviendas, así como embarcaciones de todo tipo. 

Uno de estos buques fue el USS Wateree, un vapor de guerra norteamericano, el que, según la narración de Ephrain Squier para la Harper's New Monthly Magazine, fue desplazado por el mar “tres millas al noreste de la ciudad y alrededor de cincuenta yardas al interior de la tierra”, terminando cerca del cerro Chuño. A pesar de aquello, el navío resultó casi intacto; fue desaguado y vendido y su casco terminó teniendo varios otros usos, como hospital de campaña, hostería, hospital regular y almacén. En 1877, luego del terremoto que volvió a afectar al actual Norte Grande, un nuevo tsunami arrancó lo que quedaba del Wateree y lo devolvió todo destruido hacia la orilla, donde su caldera de hierro aún permanece.

 

1835: El maremoto que narró Darwin

El 20 de febrero de 1835 un terremoto y maremoto golpearon la zona centro-sur de Chile, en particular las ciudades de la actual Región del Bío-Bío; si bien existen varios testimonios de ese fatídico día, uno de los más importantes corresponde a la crónica del naturalista Charles Darwin, testigo de la catástrofe ocurrida durante su estadía en territorio chileno, entre 1832 y 1835.

En estos años, Darwin efectuó numerosas y extensas excursiones, recorriendo parte importante del país. Sus descripciones, recopiladas en Viaje de un naturalista alrededor del mundo, son un registro excepcional de la geografía, la naturaleza y las costumbres de la sociedad chilena del s. XIX; su descripción del maremoto de 1835 es tanto escalofriante como poética: "Las ciudades de Concepción y Talcahuano presentan el más terrible espectáculo, pero al mismo tiempo el más interesante que jamás me haya sido dado contemplar (…) En suma no hubo sino un centenar de víctimas, gracias a la invariable costumbre que se tiene de lanzarse fuera de las casas así que se nota que el suelo tiembla. En Concepción, cada fila de casas, cada mansión aislada, formaba un montón de ruinas bien distinto; en Talcahuano, al contrario, la ola que había seguido al terremoto y que inundó la ciudad no había dejado al retirarse sino un confuso montón de ladrillos, tejas y vigas, y aquí y allá alguna pared aun en pie (…)”.

 

 

1877: La triste noche del terremoto y maremoto del Norte Grande

El 9 de mayo de 1877, a las 20:18 horas -aunque los registros señalan las 21:16 horas- un fuerte terremoto tuvo lugar en la costa iquiqueña, cerca de Pisagua, en el entonces boliviano Departamento del Litoral.

El terremoto M8,5 se percibió hasta el Bío-Bío en Chile y dejó daños graves en las actuales regiones de Arica y Parinacota, Tarapacá, Antofagasta y Atacama, en especial en ciudades como Arica, Iquique, Pisagua, Antofagasta, Mejillones, Copiapó, Caldera y Huasco por nombrar sólo algunas. Parte del desastre se debió precisamente al maremoto que se produjo luego del sismo, el que inundó y destruyó parte de las ciudades costeras ya mencionadas. 

Varios medios nacionales e internacionales registraron en crónicas y grabados algunos detalles de la catástrofe; gracias a esta información, y en particular al informe del militar e hidrógrafo chileno Francisco Vidal Gormaz, hoy podemos conocer los detalles de este evento sísmico y conmemorarlo. 

 

1657: Tragedia en la Bahía de la Concepción

La ciudad de Concepción ha sido afectada por numerosos terremotos y maremotos a lo largo de su historia. Uno de los más antiguos y, sin embargo, todavía recordado es el terremoto y posterior maremoto del 15 marzo de 1657. Según se calcula, el episodio sísmico -que se produjo hacia las 19:30 horas- habría tendido una magnitud 8, con epicentro en la costa de la actual Región del Bío-Bío, frente a Cobquecura y a unos 100 kms al norte de la bahía de la Concepción. Ésta, último enclave español en territorio Mapuche y que contaba con unos 20 mil habitantes, fue duramente afectada por el terremoto y posterior maremoto que azotó la zona y que destruyó casas, iglesias, colegios y otros edificios de uso público, según lo relata el historiador Francisco Encina (1940):

"En esta extensa región, asolada poco antes por los indios, no quedaba más ciudad que Concepción. La sacudida derribó los templos y las casas, que al caer aplastaron a algunos de sus habitantes: Los víveres y los haberes de los pobladores se habrían podido salvar en parte si no hubieran seguido al remezón tres salidas consecutivas del mar [...] El maremoto se repitió por dos veces más, en medio de fuertes remezones que se sucedían con cortos intervalos".

1751: El último gran sismo de la antigua Concepción

El martes 25 de mayo 1751, pasada la una de la madrugada, un fuerte sismo golpeó la zona centro-sur del entonces Reino de Chile, afectando particularmente a la antigua ciudad de Concepción. El movimiento, de una magnitud 8,5, generó daños entre San Felipe y Valdivia, aunque la zona más afectada fue aquella cercana al Bío-Bío. Al desastre se le sumó rápidamente un maremoto que terminaría por destruir lo que el terremoto y sus replicas habían debilitado. Sólo en la entonces ciudad de Concepción, 300 habitaciones resultaron destruidas y 25 personas resultaron fallecidas. Cosa similar sucedió en el recientemente colonizado archipiélago de Juan Fernández,  donde el maremoto arrasó con casi la totalidad de las construcciones y acabó con la vida del gobernador de la isla, su esposa, y otras 35 personas. 

Según postula Carlos Lanza en su libro Catástrofes de Chile. Álbum de prensa de antaño  (2012), el terremoto de 1751 y sus graves consecuencias originaron, en parte, la decisión de trasladar la ciudad a su actual ubicación, en el valle de La Mocha, unos 13 kms. al sur-oeste de su ubicación original. 

 

 

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